Mis varias muertes
Siempre pensé en cómo sería el día de mi muerte. La realidad suele ser rápida y no concede tiempo adicional. Y ese día suele transcurrir con una formalidad casi burocrática, como movido ineludiblemente y sin dilaciones al último segundo. Pero no te preocupes por mí.
Un hombre puede morir muchas veces. Siempre habrá en la recámara varias balas que nos maten. Siempre habrá diferentes formas de morir. Y hoy he muerto varias veces. He dejado a mi paso las muertes más, despojándome de cada una de ella con lutos diferentes para mis deudos.
Pido disculpas a cada uno, aunque sé que no valen nada porque seguiré muriendo otras veces. Lo difícil de morir muchas veces es que nunca consigues la definitiva, la que te extinga de una vez, la que clausure el llanto de los otros.
Lo siento por los otros, lamento que lloren por mí. Lamento el dolor de mis varias muertes.







