Octubre
Aunque octubre terminó ayer, acá van mis consideraciones del mes (en realidad son dos, y todas las demás giran entorno a ellas):
1. Gasté mucho dinero, más de lo que gané (y eso es bastante). Una serie de gastos inesperados se llevaron por la cañería semanas de lecturas de libros de medicina (en eso trabajo, ¿les había dicho? Bueno, imaginen que así lo hice). Noviembre será mes de economía de guerra.
2. He recibido varias críticas y amenazas por las cosas que digo, lo cual (aunque parezca una evasión cómica del asunto) me resulta emocionante y provocativo: hace poco leí que Bolaño decía que «[no hay] honor más alto para un escritor de verdad [que] el irrefrenable deseo de [que el pueblo lo quiera] colgar en una plaza pública [por las cosas que escribe]». Noviembre será mes en que diga más.
En fin, ha sido un mes extraño. Si no lo creen, repasen las cosas que escribí en octubre. Siempre hay alguien que me lee. ¿Acaso no lo haces?




